Profesionales del Servicio Cardiología

Cómo podemos prevenir el riesgo cardiovascular

Hoy es el Día Europeo de la prevención del riesgo cardiovascular y hemos pedido a nuestros compañeros del Servicio de Cardiología que respondan a algunas de las preguntas que nos inquietan sobre los riesgos que debemos controlar.

Para evitar enfermedades cardiovasculares tenemos que controlar una serie de factores como la hipertensión o el colesterol elevado. Además, debemos llevar una vida saludable que incluya el ejercicio físico y la correcta alimentación. Nuestro equipo de cardiólogos responde a preguntas que les hemos formulado para prevenir estas enfermedades.

¿Qué peligros conlleva la hipertensión?

La presión arterial elevada hace que las paredes arteriales sean sometidas a un mayor daño, por lo que envejecen antes. Por ello, una presión arterial repetidamente elevada (por encima de 140/90) nos alerta de que si no se trata se puede producir un daño arterial que afecta a órganos como el corazón, cerebro, riñones…

 ¿Debemos controlarnos también el colesterol?

Efectivamente, el colesterol denominado comúnmente “malo” es otro factor importante que acelera el proceso de envejecimiento, ya que se deposita en las arterias de todo el organismo, como la cal de las tuberías, y provoca estrechamiento.

 ¿Las personas diabéticas también deben seguir un exhaustivo control?

 Por supuesto, ya que otro factor que provoca arteriosclerosis es la diabetes, una enfermedad que se manifiesta por niveles elevados de glucosa en sangre.

¿En qué medida afecta la obesidad al corazón?

 La obesidad, sobre todo la abdominal, favorece el envejecimiento de las arterias, aumenta la presión arterial y el colesterol.

 ¿Qué podemos hacer para prevenir esta patología?

 Es fundamental someterse a un chequeo básico que consiste en una exploración física y una analítica que nos permitirá determinar los factores contra los que debemos luchar. Generalmente, debemos seguir una dieta pobre en grasas, rica en frutas y verduras, así como realizar ejercicio diario moderado. En algunos casos se debe seguir un tratamiento farmacológico, pero siempre bajo prescripción médica.

 El ejercicio físico es fundamental, pero ¿qué consecuencias negativas puede tener si se realiza de forma desmesurada?

El ejercicio desmesurado, sin preparación previa y realizado en un corto periodo de tiempo no mejora el riesgo cardiovascular y puede provocar alteraciones orgánicas tanto cardiovasculares como traumatológicas, por lo que se recomienda el ejercicio aeróbico, el que se puede hablar a la vez que se realiza. Uno de sus exponentes más sano y recomendado es el caminar a paso ligero.

En verano nos obsesionamos con la imagen corporal, ¿qué efectos perjudiciales tienen las dietas “milagro”?

En general, son actuaciones que sirven para bien poco. Normalmente estas dietas son llevaderas durante dos o tres meses en los que se pierden algunos kilogramos, pero son tan monótonas o estrictas que uno se cansa de hacerlas y recupera lo que ha perdido o más. Ni que decir tiene que el uso de cualquier sustancia que “ayuda a la realización de la dieta” sin supervisión médica puede acarrear graves consecuencias. Hay que recordar que muchos medicamentos son tóxicos a pesar de que se extraigan de hierbas, por lo que pueden tener efectos indeseables.

¿Cómo afecta el estrés a nuestro corazón?

El estrés afecta negativamente, ya que modifica las variables vitales de nuestro organismo, aumenta la frecuencia cardiaca y la presión arterial. Sin embargo, el estrés controlado, sin que se provoque un desajuste, es soportable y no parece afectar significativamente al sistema cardiovascular del individuo. Todo ello habría que valorarlo individualmente.

 

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