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EL HOSPITAL PROVINCIAL RECUERDA A SUS BENEFACTORES

La historia del Hospital Provincial siempre ha estado vinculada a donaciones, legados y contribuciones de los castellonenses.

La creación del centro hospitalario, en 1391, fue posible gracias a la herencia que Guillem de Trullols dejó. A este legado le han seguido otros durante el paso de los siglos como las de Baltasar Peris, la poetisa María Egual, Jaime Montserrat, Gabriel Dico, Ana María Sanchís o el propio Concejo de la Vila.

Con estos recursos, las limosnas de los vecinos y la explotación de fincas rústicas y urbanas que los castellonenses legaban al hospital, éste subsistió hasta 1802, año en el que se realizó una remodelación gracias a los 15.000 reales que aportó el coronel Antonio Martí procedentes de un legado de su familia.

La Diputación decidió crear en 1882 el actual hospital, lo que fue posible gracias, en parte, a los 8.500 pesos de oro que un farmacéutico castellonense que residía en la ciudad cubana de Pinar del Río, Teodoro Ramos Cruzado, otorgó en testamento a la Diputación. Otro benefactor fue Ramón Donat, quien en 1900 dejó parte de sus bienes al hospital.

En el recuerdo también está el doctor Clará, el alma del hospital, pues gracias a su empeño, entrega y esfuerzo fue posible la construcción del nuevo edificio del hospital y el médico es recordado por todos por dedicar su vida a la ciencia y caridad.

Todos estos gestos demuestran que el hospital ha sido y es muy querido por los castellonenses, quienes han reconocido la vocación asistencial de sus profesionales y sienten este centro como suyo.

Benefactores actuales

Y es que esta generosidad de los ciudadanos se mantiene en la actualidad.

Las últimas aportaciones son la del capellán del centro, Manuel Carceller, y la de Vicenta Albiol Gómez, una vecina de Castellón que en su testamento legó a la Diputación, con destino al Hospital Provincial, una finca de almendros y una masía que se hallan en la partida Molinás de Benicàssim.

A estas aportaciones se suman las de profesionales del propio hospital. Es el caso del fisioterapeuta ya jubilado José Cantavella, quien ha entregado a sus compañeros del Servicio de Rehabilitación varios equipos y libros relacionados con su profesión. También el doctor Víctor Menezo donó al Hospital material de oftalmología.

Otra de las aportaciones más recientes es la que la Asociación Ayuda a Nico destinó a la Fundación del Hospital para la investigación, estudio, formación y preparación en la lucha contra el cáncer.

También las donaciones de obras de arte son frecuentes. Entre estas muestras de generosidad destaca la donación por el empresario José Gómez Mata de la escultura “La Esperanza” y los cuadros que artistas de la provincia entregan con el fin de decorar las instalaciones del Hospital y hacer más agradable la estancia de los pacientes.