Los autores del artículo sobre patología dual grave

La patología dual grave debe ser tratada por un equipo multidisciplinar

Profesionales del Área de Salud Mental del Hospital Provincial de Castellón destacan la necesidad de que los pacientes con patología dual grave que presentan una enfermedad mental asociada a una adicción sean tratados por un equipo multidisciplinar.

Esta es la conclusión de psiquiatras, psicólogos y enfermeros del centro hospitalario en su artículo “Unidad Hospitalaria de Patología Dual Grave: un año de experiencia” que publica la última edición de la Revista Española de Drogodependencias.

En este artículo, los profesionales hacen balance de la actividad de la Unidad de Hospitalización durante el primer año y detallan el perfil del paciente. La Unidad acogió a un total de 82 pacientes entre los que prevalecen los varones, con una edad media de 36 años y con ingreso hospitalario de tipo involuntario.

El diagnóstico psiquiátrico más frecuente fue el trastorno psicótico, especialmente la esquizofrenia paranoide, mientras que las sustancias tóxicas más consumidas fueron, por este orden, alcohol, cocaína y cannabis.

La estancia media de hospitalización de los pacientes fue de 26 días y tras el alta fueron derivados, principalmente, a la consulta externa del propio programa.

El tratamiento psicofarmacológico constituye uno de los pilares fundamentales para la mejoría de los pacientes con patología dual con el objetivo de restaurar las funciones psíquicas básicas, disminuir los trastornos de conducta y abordar el síndrome de abstinencia. Para ello, es fundamental la implicación de psiquiatras, psicólogos y personal de enfermería.

Psicoterapia

El tratamiento farmacológico debe ser complementado con psicoterapia. La labor del personal de enfermería es clave, ya que está implicado activamente tanto en el tratamiento psiquiátrico como psicológico.

Entre las técnicas psicoterápicas de los especialistas destaca la terapia en grupo psicoeducativa motivacional breve-dual (TPMB-D), que consiste en proporcionar al paciente información sobre las drogas y otras conductas adictivas, enseñar recursos que faciliten el proceso de deshabituación, así como concienciar de los riesgos que comporta el consumo de tóxicos cuando existe un trastorno mental de base.

Asimismo, en estas terapias se prepara al paciente para afrontar situaciones de riesgo y prevenir futuras recaídas tras el alta, se hace hincapié en la importancia de la adherencia al tratamiento y en la promoción de unos hábitos y estilos de vida más saludables.

Este equipo de especialistas trabaja en la actualidad en la publicación de varios artículos científicos, entre los que se encuentra la validación de la TPMB-D para demostrar su eficacia.

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